¿Qué necesito saber?

Comprar una casa requiere mucha preparación. Ya sea ahorrar para el pago inicial o encontrar el vecindario que mejor se adapte a tus necesidades. Actualmente, el mercado inmobiliario tiene escasez de viviendas. La ley de la demanda influye en los precios, que suelen ser más altos de lo normal. Si planeas comprar tu propia casa el próximo año, aquí tienes algunas preguntas clave que debes considerar.

 

1. ¿Mi puntaje de crédito es bueno?

 

Si necesitas una hipoteca para financiar una vivienda, debes saber que cuanto mayor sea tu puntaje crediticio, mayores serán las probabilidades de aprobación. No solo te la aprobarán, sino que además obtendrás una tasa de interés más baja. Dado que los precios de las viviendas están más altos de lo habitual, es posible que necesites una tasa de interés más baja en tu hipoteca para compensar esta situación.

 

2. ¿Tengo un trabajo lo suficientemente estable?

 

Es importante asegurarse de tener un trabajo estable antes de realizar una compra tan importante. Afortunadamente, la economía está bien y hay muchos empleos disponibles. Si sospecha que habrá un cambio organizacional u otro factor desconocido, quizás sea buena idea esperar y ver qué sucede antes de comprar una casa. También es recomendable elaborar un presupuesto y calcular qué pagos podrá afrontar con su salario actual.

 

3. ¿Puedo permitirme el pago inicial?

 

Para evitar pagar un seguro hipotecario privado (PMI), conviene usar el préstamo 20% como pago inicial al comprar una casa. El PMI puede ser costoso y afectar tu presupuesto mensual. Si no tienes suficiente dinero para el pago inicial del 20%, buscar un trabajo extra o alguna otra fuente de ingresos podría ser una buena idea. También puedes reconsiderar la casa que buscas y quizás encontrar una más económica que puedas renovar.

 

4. ¿Puedo permitirme la casa de mis sueños?

 

No compres una casa con la que no estés completamente satisfecho. Es una gran inversión, así que debes asegurarte de que sea un lugar donde te veas viviendo durante un tiempo. No se trata solo de una inversión a corto plazo. No solo la casa debe gustarte, sino que también el vecindario, las escuelas cercanas y todo lo demás deben estar a la altura de tus expectativas.