El coronavirus abre las puertas a las estafas.
El coronavirus (COVID-19) ha sido una mina de oro para los estafadores, quienes aprovechan la sed mundial de información sobre el virus. Estos han lanzado ataques de phishing con temática del coronavirus para distribuir malware, generalmente troyanos bancarios que roban credenciales. Los correos electrónicos de phishing simulan provenir de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los estafadores también han creado sitios web falsos para explotar el panel interactivo sobre el coronavirus de la Universidad Johns Hopkins y propagar malware. Las cooperativas de crédito deben advertir a sus empleados y socios.
