
En lo que respecta a las tarjetas de crédito, es fundamental conocer los aspectos clave para usarlas correctamente, sobre todo si eres estudiante. Si no sabes usarlas adecuadamente, podrías terminar con un mal historial crediticio o, peor aún, endeudándote. Para ayudarte a evitar estas situaciones, aquí tienes algunos consejos que debes tener en cuenta como estudiante.
Tú eliges tu tarjeta de crédito, no al revés.
Es importante no solicitar una tarjeta de crédito solo por obtener un artículo nuevo "gratis", como una camisa o una funda para el teléfono. Es fundamental investigar la compañía y comprobar si la tarjeta que te interesa es realmente una buena oferta. Asegúrate de revisar las comisiones, las tasas de interés y, por supuesto, compararla con otras compañías para ver qué oferta es mejor y te beneficia más. Como se indica en thebalance.com, las mejores tarjetas de crédito para estudiantes son aquellas sin comisiones anuales, con bajas tasas de interés y un límite de crédito bajo.
Una tarjeta de crédito es suficiente
Como estudiante, tienes muchos gastos, sobre todo si piensas en tu futuro. La universidad implica pagar libros de texto, comida, alquiler, estacionamiento y cuotas de membresía. Tener una sola tarjeta de crédito puede ayudarte a limitar tus gastos y evitar acumular una gran deuda. Con una sola tarjeta, puedes cubrir la mayoría de esos gastos y concentrarte en pagar solo una.
Controla tus gastos
¡No te excedas de tu límite de crédito! Como estudiante, puede que no te centres en cuánto gastas, pero es muy importante que entiendas que acercarte demasiado a tu límite de crédito dificulta pagarlo por completo al final de cada mes. Además, ten en cuenta que a las agencias de crédito no les gusta que uses más del 30% de tu límite. Para evitar gastar de más, lleva un registro de tus compras y anótalas para saber si te estás acercando a tu límite.
Tu tarjeta, tu dinero
¡No dejes que otra persona use tu tarjeta! Cuando solicitas una tarjeta de crédito, es para tu uso personal, no para el de nadie más. Es tu tarjeta, así que es tu responsabilidad. Prestarle tu tarjeta a un amigo o incluso a un familiar, aunque te la devuelvan, es arriesgado. Además, prestar tu tarjeta puede hacer que te acerques a tu límite de crédito, ya que no sabes cuánto planean gastar.
Una tarjeta de crédito es crédito, no débito.
Las tarjetas de crédito y las de débito son dos cosas diferentes. Es importante entender que una tarjeta de crédito no es una tarjeta de débito; no retire efectivo. Esto se conoce como adelanto de efectivo; las compañías de tarjetas de crédito pueden cobrar entre 2 y 51 TP3T en comisiones por adelanto de efectivo y otros cargos por el retiro. Es importante evitar los adelantos de efectivo y leer detenidamente los términos y condiciones que ofrece su compañía de tarjeta de crédito.
Las tarjetas de crédito tienen muchos usos, pero es importante utilizarlas correctamente. Ten en cuenta estos consejos cuando recibas tu primera tarjeta de crédito.